JOSÉ DOLORINDO CALISTO OYARZO

Artesanos Maestros vigentes en su oficio, Chiloé.

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Tallado de imágenes religiosas.
Hace más o menos 7 años que se dedica a confeccionar santos de vestir. Se interesó por este oficio al percatarse que ya nadie los fabricaba y podía perderse el conocimiento para elaborarlos.
Aunque había muchos tipos de tallados, no había nadie dedicado a la imaginería, labor que data desde la conquista de América y que se ha  desarrollado de distintas maneras a lo largo del país.
Actualmente, se encuentran casi puras imágenes talladas o de yeso, y sólo en el altiplano y en Chiloé aún se pueden ver santos de vestir, siendo el Archipiélago el lugar donde existen más imágenes de este tipo.
Inicialmente, la idea de desarrollar este oficio surgió de su interés por el tallado y por una idea propuesta por el arquitecto Edward Rojas,  con quien trabajaba en ese tiempo. Empezó observando imágenes en iglesias y museos, tomando fotografías y haciendo bosquejos que le permitieran determinar las proporciones necesarias para su replicación. Como el resultado fue exitoso, siguió en esto, y ya lleva años entregando a iglesias y haciendo imágenes más pequeñas con fines decorativos.
Este oficio le ha permitido participar en congresos internacionales y representar a Chile en en extranjero, donde ha aprendido técnicas de policromía y sobre la importancia que tiene este oficio en otras partes. Piensa que quizás más adelante aumentará la importancia de este trabajo.
Para la elaboración de santos de vestir utiliza madera de ciprés (Pilgerodendron uviferum) obtenida entre los retazos de barracas y astilleros. Luego, en su taller, comienza tallando las distintas partes que después ensambla. Una vez  armada la imagen viene la etapa de policromía, que realiza con “cola de conejo”, una técnica aprendida durante la asistencia a una feria internacional donde participó como representante de Chiloé junto a otros artesanos. La "cola de conejo" se calienta a baño maría y la aplica para después hacer las terminaciones con pasteles. Por último viene el vestuario, confeccionado por su mujer según el tamaño y la imagen de que se trate.
Para él, trabajar en artesanía es rescatar una tradición, “algo tradicional en la isla, más siendo en madera, y sobre todo con la imaginería.”  Una de las cosas que le agradan de su oficio es la forma en que se "paga" el trabajo, pues cuando hace una imagen para una comunidad, y acude a entregarla, "muchas veces la gente le tira moneditas, se persigna y todo", siendo que el día anterior el santo estaba en su taller. “Es extraña la sensación y agradable a la vez para uno”, nos cuenta don José. Por esto, cree que debe existir  respeto por una imagen, ya que es de la iglesia, razón por la que no vende a locales comerciales, sino a pedido, y entregándolas en su casa.
Castro Alto. Comuna de Castro. Sept. 2006
"Artesanos Maestros vigentes en su oficio, Chiloé". Proyecto Fondart 2007

Fotografías María José Lira