GUILLERMO CAYÚN

Artesanos Maestros vigentes en su oficio, Chiloé.

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Artesano tallador en madera.
En la familia de don Guillermo trabajan todos: su esposa FEDIMA LLANCALAHUEN GUELET y sus hijos.
Él y sus dos hijos se dedican al trabajo en madera, produciendo chanchos, botes, cucharones, morteros, estribos, lapas, cucharones, y aperos de montura. De todos estos productos, sólo destina a la venta los botes, morteros, lapas, chanchos y cucharones, ya que son los mas fáciles de vender, mientras que los demás son hechos a pedido. La Señora Fedima y su hija trabajan haciendo artesanía en lana, utilizando palillos y telar, elaborando  bufandas, sabanillas, echarpes, mantas y frazadas que tiñen con cortezas y  hojas de árboles y arbustos presentes en los alrededores de su vivienda. Ambos, él y su esposa, aprendieron solos, y les traspasaron a sus hijos el oficio que practican. Don Guillermo se inició en el tallado a los 14 años, pero se dedica a la artesanía hace 16. Aprendió primero a esculpir estribos por su propio interés, por gusto, y luego comenzó con los morteros, tal cual los hacían los antiguos. Los chanchos de madera nacieron de una creación propia, que partió como un juguete para sus hijos, y que más tarde comercializó. La señora Fédima también aprendió, por iniciativa personal, a hacer tejidos a telar y palillo. Señala que este oficio de artesano les ha cambiado la vida  en su totalidad, pues han logrado ser independientes laboralmente, realizando un trabajo liviano en comparación a lo que hacían antes (se dedicaba a la leña y roces), permitiéndoles administrar el tiempo a gusto, razón que incentivó a sus hijos a hacer lo mismo, cuando vieron que el oficio es rentable económicamente. La materia prima es obtenida mayoritariamente de los campos vecinos, realizando trueques que consisten en la entrega de madera por parte de los vecinos (ramas y  desechos de raleos) a cambio de algún producto, generalmente un par de estribos. Luego hace los moldes de sus productos hechos con herramientas manuales como formón, hacha de mano, cuchillo, sierra y taladro manual, entre otros. A continuación realiza las terminaciones con instrumentos manuales, como cuchillos.
Para sus tallados utiliza madera de ciruelillo (Embothrium coccineum), alerce  (Fitzroya cupressoides), luma (Amomyrtus luma) y ciprés (Pilgerodendron uviferum), las que obtiene mayoritariamente de los campos de sus vecinos. Por medio de trueques, los vecinos le entregan madera, ramas y  desechos de raleos, a cambio de algún producto, que generalmente son un par de estribos. Luego realiza los moldes de sus productos, los cuales son hechos con herramientas manuales como formón, hacha de mano, cuchillo, sierra y taladro manual, entre otros. Por último hace las terminaciones con herramientas manuales como cuchillo y otros. 
Desde entonces participan en ferias y festivales costumbristas de Castro, Chonchi y Quellón, principalmente. Todo el proceso es realizado en  un taller que se encuentra en el patio de su casa. La mayor parte de la labor consiste en trabajar los detalles de los productos. Por ejemplo, el tallado de los chanchos exige poner atención en  la forma de la cara, las patas, y darle la forma al cuerpo. Se dio cuenta que las cosas antiguas que  hacía tenían más valor y  “arrastre”,  porque sus productos son de una sola pieza y muchos de éstos eran utilizados por sus antiguos. El diseño se relaciona directamente con el medio tradicional que lo rodea  y sus animales. Tiene bien claro lo que busca el turista: un objeto con historia. Siempre prueba nuevos productos, y los que son aceptados en el mercado se siguen produciendo. De lo contrario, los deja en la búsqueda de nuevas alternativas, sin perder  su meta principal, "que los productos sean representativos de su cultura, respondiendo a lo que busca el turista". Agrega, además, que sus artesanías son de buena calidad, de una sola pieza, con la madera de color natural, que nadie más los sabe hacer y que su trabajo requiere de mucha paciencia.  Aunque la demanda ha aumentado y cada año vende más, considera importante no alterar su estilo de trabajo.  
Sector Quilipulli. Comuna Chonchi. Oct. 2006
"Artesanos Maestros vigentes en su oficio, Chiloé". Proyecto Fondart 2007
Fotografías de Stefan Bartulín
Artesano tallador en madera.
En la familia de don Guillermo trabajan todos: su esposa FEDIMA LLANCALAHUEN GUELET y sus hijos. Él y sus dos hijos se dedican al trabajo en madera, produciendo chanchos, botes, cucharones, morteros, estribos, lapas, cucharones, y aperos de montura. De todos estos productos, sólo destina a la venta los botes, morteros, lapas, chanchos y cucharones, ya que son los mas fáciles de vender, mientras que los demás son hechos a pedido. 
La Señora Fedima y su hija trabajan haciendo artesanía en lana, utilizando palillos y telar, elaborando  bufandas, sabanillas, echarpes, mantas y frazadas que tiñen con cortezas y  hojas de árboles y arbustos presentes en los alrededores de su vivienda.
El y su esposa, aprendieron solos, y les traspasaron a sus hijos el oficio que practican.
Don Guillermo se inició en el tallado a los 14 años, pero se dedica a la artesanía hace 16.
Aprendió primero a esculpir estribos por su propio interés, por gusto, y luego comenzó con los morteros, tal cual los hacían los antiguos. Los chanchos de madera nacieron de una creación propia, que partió como un juguete para sus hijos, y que más tarde comercializó.
Señala que este oficio de artesano les ha cambiado la vida  en su totalidad, pues han logrado ser independientes laboralmente, realizando un trabajo liviano en comparación a lo que hacían antes (se dedicaba a la leña y roces), permitiéndoles administrar el tiempo a gusto, razón que incentivó a sus hijos a hacer lo mismo, cuando vieron que el oficio es rentable económicamente.
Para sus tallados utiliza madera de ciruelillo (Embothrium coccineum), alerce  (Fitzroya cupressoides), luma (Amomyrtus luma) y ciprés (Pilgerodendron uviferum), las que obtiene mayoritariamente de los campos de sus vecinos. Por medio de trueques, los vecinos le entregan madera, ramas y  desechos de raleos, a cambio de algún producto, que generalmente son un par de estribos. Luego realiza los moldes de sus productos, los cuales son hechos con herramientas manuales como formón, hacha de mano, cuchillo, sierra y taladro manual, entre otros. Por último hace las terminaciones con herramientas manuales como cuchillo y otros. 
Todo el proceso es realizado en  un taller que se encuentra en el patio de su casa. La mayor parte de la labor consiste en trabajar los detalles de los productos. Por ejemplo, el tallado de los chanchos exige poner atención en  la forma de la cara, las patas, y darle la forma al cuerpo.
Participan en ferias y festivales costumbristas de Castro, Chonchi y Quellón, principalmente.  
Se dio cuenta que las cosas antiguas que hacía tenían más valor y  “arrastre”,  porque sus productos son de una sola pieza y muchos de éstos eran utilizados por sus antiguos.
El diseño se relaciona directamente con el medio tradicional que lo rodea  y sus animales. Tiene bien claro lo que busca el turista: un objeto con historia. Siempre prueba nuevos productos, y los que son aceptados en el mercado se siguen produciendo. De lo contrario, los deja en la búsqueda de nuevas alternativas, sin perder  su meta principal, "que los productos sean representativos de su cultura, respondiendo a lo que busca el turista". Agrega, además, que sus artesanías son de buena calidad, de una sola pieza, con la madera de color natural, que nadie más los sabe hacer y que su trabajo requiere de mucha paciencia.  Aunque la demanda ha aumentado y cada año vende más, considera importante no alterar su estilo de trabajo.  
Sector Quilipulli. Comuna Chonchi. Oct. 2006
"Artesanos Maestros vigentes en su oficio, Chiloé". Proyecto Fondart 2007
Fotografías de Stefan Bartulín